
El encrespamiento no aparece por casualidad. Normalmente es una mezcla de falta de hidratación, cutícula abierta, uso excesivo de calor y productos que no encajan con tu cabello.
La solución no es “más plancha”. De hecho, muchas veces el calor sin protección empeora el problema, porque reseca y abre aún más la cutícula.
Rutina básica que suele funcionar:
• Champú suave (si te limpia de más, te reseca).
• Acondicionador siempre.
• Mascarilla 1 vez por semana (2 si el cabello está muy seco).
• Protector térmico antes de secador/plancha.
• Sérum o crema de acabado para sellar y controlar.
Y algo importante: si llevas color o decoloración, el encrespamiento se dispara si no compensas con hidratación y tratamientos.
En el salón existen tratamientos que ayudan a sellar, dar brillo y mejorar la textura sin “aplastar” el pelo.
¡La solución NUNCA es más plancha!
Deja una respuesta