Parece algo sencillo, pero la salud de tu pelo empieza en la ducha. Aquí te dejamos 3 tips de oro:

  1. Agua templada, siempre: El agua muy caliente abre la cutícula en exceso y resta brillo. Finaliza con un toque de agua fría para sellar.
  2. Champú en el cuero cabelludo: No frotes las puntas con espuma; con lo que cae al aclarar es suficiente para limpiarlas sin resecarlas.

No frotes con la toalla: Al salir, presiona el cabello suavemente para quitar la humedad. Frotar rompe la fibra capilar.


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